En este número me despido de la revista, a la espera de un relevo. Os agradezco inmensamente el tiempo pasado con vosotros y lo más importante: con este número 102 celebramos el 25 aniversario de la revista. ¿No es increíble?


Es un momento crítico para la historia de la humanidad. Así que intentaremos disfrutar de las pequeñas (y, con suerte, grandes) cosas de la vida.


Empezamos con unos relatos que van de lo duro de la vida a lo ridículo de algunas personas: de Emilio Chapí nos trae El cuervo dispara primero, un relato profundo sobre el odio a tus orígenes y a ti mismo. De decisión y franqueza.


También es franco, o eso cree el protagonista de El método Saldívar, que ridiculiza ya el casi demasiado pasado de moda tiempo de amor líquido de Bauman. Alfonso Díaz de la Cruz hace una pequeña alegoría de la exigencia a la hora de buscar, o encontrar, lo que algunos piensan que es el amor.


De orígenes, de idas y venidas, quizás una breve nota de esperanza relacionada con nuestra ciudad y sus habitantes procedentes de otros lugares, nos habla Fredy Torres en el relato Trencadís.

Tenemos asimismo el relato Julie y el señor de la guerra de B.J. Novak que publicamos en su versión original. Se trata de un relato fresco, actual, y tan oscuro como humorístico, que ahora disfrutamos en español gracias a esta traducción colectiva de un hermoso proyecto tricontinental.

 

Dos más breves pero no menos intensos: Madurarás apasionadamente, de Antonio Costa Gómez, es un relato intimista y poético, un lamento de lo no dicho y no hecho, pronunciado con serenidad. De noches particulares y aquellas cualquiera de Leslie Ruiz-Santiago: breve y poético como el de Antonio pero resuelto con desesperación, una honda descripción del dolor por la muerte del ser más querido.


Por fin, más breve aún, la portorriqueña Mayra R. Encarnación nos trae desde otras orillas unos creativos microrrelatos que unir a la selección de relatos breves y directos. Los universos de los textos son pungentes e impactantes en el mejor de los sentidos.

 

Y para que la poesía no faltara en este número y como homenaje a la idea original de que esta fuera una revista en inglés, castellano y catalán, he incluido algunos de mis poemas sobre cotidianeidad en estas tres lenguas que he escrito durante mis más de 20 años en esta (o aquella) Barcelona. Son poemas duros, cortos y «de la experiencia».

 

Queremos que lo disfrutéis y os mandamos un gran abrazo.

 

Pepa Devesa


revista@barcelonareview.com